1. Defina una línea base antes de ejecutar
El control empieza antes de la primera actividad en campo. Sin un cronograma y un presupuesto aprobados como referencia, no existe contra qué medir el avance.
Qué debe incluir la línea base
- Cronograma con hitos y ruta crítica.
- Presupuesto desglosado por partidas.
- Plan de procura con fechas de compra y entrega.
- Criterios de medición de avance acordados.
2. Mida con una fecha de corte semanal
Un corte semanal único permite comparar plazo, costo y procura con la misma fotografía del proyecto y evita reportes contradictorios.
| Indicador | Qué responde |
|---|---|
| Avance planificado vs real | ¿Vamos al ritmo previsto? |
| SPI | ¿Cómo se compara el avance con el plan? SPI: índice de cumplimiento del plazo; 1.00 es en tiempo. |
| Hitos en fecha | ¿Se cumplen los compromisos clave? |
¿Su obra necesita más control?
Revisemos juntos el plazo, costo y estado actual de su proyecto.
Solicitar reunión3. Anticipe con un look ahead
Revisar las próximas tres semanas permite detectar restricciones de materiales, permisos o recursos antes de que se conviertan en retrasos.
Controlar es comparar el avance con el plan, entender la causa del desvío y proponer una acción.
4. Convierta datos en decisiones
Cada reporte debe cerrar con acciones concretas, responsables y fechas. Un tablero sin decisiones es solo un registro histórico.
- Prioridades de la semana.
- Riesgos con responsable asignado.
- Decisiones pendientes del cliente o la dirección.
